domingo, julho 16, 2006

El sistema de bibliotecas públicas cubanas.
Un proyecto en constante desarrollo.

Por Sarah Escobar

El informe sobre las bibliotecas cubanas titulado "Las bibliotecas en crisis, comentarios sobre la situación en Cuba" de la autora Brigitte Döllgan, del Goethe Institut Mexiko, (e-mail: goetbib@data.net.mx), publicado en idioma alemán por la International ISBN Agency, Current Reports, ISBN Home, file A: \situac-aleman.htm, presenta una "primera impresión" de la situación del movimiento bibliotecario cubano, elaborado a partir de entrevistas que sostuvo con bibliotecarios no identificados durante su visita al país en el año 1998.
A pesar de esta limitación, que la propia autora subraya en nota final, en el informe se presentan datos concretos de presupuestos, personal, políticas, entre otros aspectos y hace deducciones, algunas de ellas basadas en tergiversaciones o interpretaciones individuales de los entrevistados.
El informe desarrolla cuatro temas generales, que abarcan los siguientes aspectos:
Situación general del país.
Mercado del libro.
Bibliotecas.
Formación del bibliotecario.
El análisis sobre las bibliotecas cuenta con secciones sobre bibliotecas públicas, donde se incluye la Biblioteca Nacional, universitarias y científicas.
Este trabajo que se presenta hoy, tiene la intención de refutar, de manera general, las imprecisiones y datos inexactos que plantea la Sra. Döllgan, que resultan, además, predecibles si se tiene en cuenta la forma en que realizó la recogida de información. Se trata de desmixtificar la imagen de deterioro y abandono que se da en él de las instituciones y bibliotecarios cubanos.
Tanto en la institución nacional como en las bibliotecas públicas del país se reciben continuamente visitantes que solicitan información sobre la organización bibliotecaria en el país. La atención a estos visitantes se realiza en las instituciones, de acuerdo al interés que presentan, por personal debidamente calificado o por los propios dirigentes de la institución, cuando así se requiere. La Sra. Döllgan no utilizó esas vías para obtener información confiable para su informe.
En el punto referido a la situación general hay que hacer notar que se plantea que el " desastre financiero "
llamado periodo especial se debe a "la pérdida del apoyo soviético en 1989", sin hacer siquiera alusión al problema fundamental por el que se requería esa ayuda, que es el bloqueo criminal que el imperialismo norteamericano ha impuesto al pueblo cubano por 40 años. El apoyo soviético alivió en parte la dificultad de poder vender y comprar abiertamente en el mercado internacional, de acuerdo con las necesidades, precios y facilidades de traslado. El país ha estado obligado a desarrollar estrategias inteligentes para enfrentar los retos que impone el bloqueo y mantener condiciones de vida dignas a la población , continuando el desarrollo de la sociedad.
Los bibliotecarios cubanos sufren el bloqueo como parte del pueblo cubano, pero este les limita también en su profesión, al no poder adquirir por vías normales los recursos informativos, materiales y tecnológicos que se requieren para el desarrollo de su trabajo.
Es con el triunfo de la Revolución que se potencia un movimiento bibliotecario en el país. En ese momento sólo existían 34 bibliotecas públicas, la mayor parte de ellas en precarias condiciones por el abandono y la despreocupación oficial. La Biblioteca Nacional José Martí, que ya contaba con el monumental edificio en que radica, estaba carente de fondos bibliográficos, de personal calificado, de recursos , y por supuesto, también de usuarios.
El programa de desarrollo de la Red de bibliotecas públicas y la Biblioteca Nacional en los años 60, tuvo en cuenta el notable incremento de usuarios que se produciría por el cambio de las condiciones sociales y las nuevas posibilidades de elevación del nivel cultural de la sociedad. Para satisfacer la magnitud de la demanda, la institución nacional asumió brindar servicios como biblioteca pública, aunque en la medida que se ha ido perfeccionando el trabajo se ha hecho la separación correspondiente de los servicios públicos de los propios de este tipo de institución (Freyre de Andrade, M:T., 1963).
Se cuenta en la actualidad con 388 bibliotecas públicas en el país, organizadas como sistema con la Biblioteca Nacional como Centro Metodológico. La creación de bibliotecas públicas en todo el país tuvo en cuenta, en primer lugar, la necesidad de contar con bibliotecas provinciales, como centros del sistema en la provincia y posteriormente dotar a cada municipio de una biblioteca pública, objetivo que se logró completamente en la década del 80.
Para la creación de otras bibliotecas públicas se han tenido en cuenta las zonas más apartadas y de difícil acceso, como son las montañas y los territorios de mayor interés económico, entre ellos los caseríos de centrales azucareros. Estas bibliotecas tienen un plan de extensión y actividades que les permite abarcar todo el territorio con la creación de mini bibliotecas, puntos de servicio bibliotecario y salas de lectura.
En el informe de la Sra. Döllgan se señala que el periodo especial significó el "fin del incremento de los fondos bibliográficos" de las bibliotecas cubanas y aunque se mencionan el canje y donativos, se desconoce que estas son vías de adquisición válidas internacionalmente que en Cuba han reportado un crecimiento importante en los fondos, sobre todo en colecciones que necesitan actualización constante.
Como ejemplo del comportamiento de las adquisiciones se presentan las realizadas por la Biblioteca Nacional en los tres últimos años, ( Biblioteca Nacional José Martí, 1998,1999).
1997 16 963
1998 11 217
1999 18 994
Las vías de adquisición para este incremento de fondos en Biblioteca Nacional se comportan de la siguiente forma:
Canje 15%
Depósito Legal 15%
Donativo 60%
Compra 10%
El incremento de fondos en las bibliotecas del resto del país ha sido fundamentalmente por compra y donativos. El Instituto Cubano del Libro toma medidas para garantizar que lleguen a la bibliotecas públicas las obras que se publican en el país.
No es el objetivo de este trabajo reseñar la cantidad y calidad de los servicios y actividades para promover la lectura y satisfacer las demandas de los usuarios que estas instituciones desarrollan en sus comunidades y el nivel profesional y dedicación del personal que los realiza. Esto, sin embargo, se ha puesto de manifiesto en las visitas que estas instituciones han recibido de personalidades del mundo bibliotecario de diferentes países.
Por su parte la Biblioteca Nacional desarrolla un amplio espectro de labores que abarcan y cumplen las funciones de centro de atesoramiento, investigación y divulgación del patrimonio bibliográfico nacional , acciones de carácter docente y académico y actividades para promover la cultura nacional y universal. Este centro Constituye de hecho un foco cultural de inestimable importancia, donde se realizan actividades sistemáticas, entre las que podemos mencionar la Cátedra María Villar Buceta, que se realiza por expertos en Bibliotecología y temáticas relacionas, el ciclo de conferencias "Pensar la historia", a cargo de importantes figuras de la intelectualidad cubana y lanzamientos y presentaciones de libros. Son de mucha importancia las exposiciones de Artes Plásticas y de colecciones valiosas de los fondos bibliográficos. Se realizan otras actividades culturales entre las que pueden destacarse la presentación comentada por especialistas de alto nivel de videos de importantes representaciones operísticas, que desde los años 80 se realizan a teatro lleno en la institución.
En 1994, año que señala la autora del informe como de mayor dificultad del periodo especial, el movimiento bibliotecario cubano asumió el reto de ser anfitrión en la 60 Conferencia General de IFLA, celebrada en La Habana y por primera vez , y única hasta el momento, en América Latina. Los participantes en esta conferencia fueron:
Delegados cubanos 500
Delegados extranjeros 1 120
Expositores cubanos 140
Expositores extranjeros 60
Prensa 100
Los participantes extranjeros, entre los cuales se encontraban las principales figuras de la Bibliotecología y las Ciencias de la Información en el mundo, pudieron constatar la dignidad del trabajo que se desarrolla en esta esfera y el alto nivel de los profesionales que lo realizan. Para este evento de gran magnitud los departamentos de Automatización y Ediciones de la Biblioteca Nacional, que contaban con algo más de 4
computadoras, realizaron eficientes trabajos para garantizar, tanto la promoción del evento como la recepción de toda la información en tiempo en papel y por medios electrónicos. Fue destacado por el Ejecutivo de la Federación la novedad del trabajo realizado con la creación de una lista de distribución para la información sobre el evento a todos los afiliados en el mundo (Wedgeworth, Robert, 1998).
El sistema tiene en cuenta la consecuente actualización y superación de los bibliotecarios en aspectos relacionados con la profesión, de manera adicional a cursos y otras acciones que se desarrollan por el Ministerio de Educación Superior, el Ministerio de Cultura y otros organismos a los cuales se encuentran incorporados los trabajadores del sistema de acuerdo con su formación. En todos los casos los especialistas tienen el nivel requerido para la plaza que ocupan. La Biblioteca Nacional tiene programada la constante realización de un Diplomado, que consta de 10 post grados, para preparar a los graduados universitarios de otras carreras en las técnicas y tecnologías propias del trabajo bibliotecario. También se ha tenido en cuenta la importancia que tiene la preparación del personal bibliotecario para asumir actividades de promoción de la lectura de acuerdo con las condiciones de vida actuales de la sociedad y se está realizando un Diplomado que tiene en cuenta post grados sobre la Literatura, Animación socio cultural, y otras temáticas relacionadas con la lectura, el libro, la bibliotecas, y la investigación de resultados, todos ellos partiendo de bases teórico conceptuales muy modernas. Estos dos diplomados se están impartiendo también en las provincias que tienen condiciones. Los especialistas de la institución nacional ofrecen conferencias y post grados en las provincias de acuerdo con las necesidades que en estas se manifiestan. Podemos destacar entre estos, conferencias y cursos de post grado impartidos en las bibliotecas provinciales :
1997 1998 1999
Conferencias 24 25 24
Cursos de post grado 2 10 24
La Biblioteca Nacional José Martí es centro autorizado para la impartición de post grados y para ello cuenta con un Consejo Asesor integrado por personalidades de la Docencia Bibliotecológica.
En la década del 80 se comenzaron a realizar con sistematicidad investigaciones aplicadas al campo de la Bibliotecología, junto a las de carácter histórico cultural y bibliográfico que realizaba el personal científico de la institución nacional y el resto del país. Estas investigaciones toman en cuenta diferentes aspectos relativos a la organización de las bibliotecas y sus servicios y sus resultados permiten tomar medidas para el ajuste y perfeccionamiento del sistema. La Biblioteca Nacional cuenta con un Consejo Científico integrado por importantes científicos de la esfera de las Ciencias Sociales. Algunos de los estudios abordados, relacionados directamente con la actividad bibliotecarias, son:
Correspondencia entre fondos y demanda.
Categorías de usuarios de usuarios y necesidades de información.
Organización de los fondos y servicios.
Problemas relativos al personal bibliotecario, entre ellos: necesidades de actualización, idoneidad, imagen y ética.
Automatización de los procesos de trabajo bibliotecario.
Índices de satisfacción de los servicios bibliotecarios.
En los años 1998 y 1999 se realizó una investigación destinada a determinar el valor de los servicios de las instituciones del sistema, incluyendo la Biblioteca Nacional. Los resultados obtenidos facilitaron la ejecución de algunos cambios que permiten lograr mayor satisfacción a las necesidades de los usuarios. La investigación utilizó variables que permiten medir el desempeño de los bibliotecarios, la organización de recursos informativos y estrategias de búsqueda y la capacidad de los fondos bibliográficos para satisfacer las necesidades. La medición de estas variables se realizó a partir de la respuestas a encuestas aplicadas a los usuarios. La valoración de estas respuestas permitió obtener índices de valor en cada una de las variables y de carácter general sobre el beneficio obtenido con los servicios (Escobar, S.T., 2000). Algunos de los resultados pueden señalarse como ejemplo:
Las respuestas de los encuestados a los indicadores relativos a la atención de los bibliotecarios en Salas precisan:
BNJM B.p.
Atención que se ofrece:
Excepcional o buena. 89 % 93 %
Regular o mala 11 % 7 %
Orientación al usuario
Excepcional o buena 72 % 94 %
Regular o mala 38 % 6 %
En lo referente a la organización de los servicios obtienen los valores siguientes:

BNJM B.p.
Efectividad de la recuperación
Excepcional o buena 71 % 90 %
Poca o ninguna 29 % 10 %
Pertinencia de la información
Excepcional o buena 76 % 85 %
Poca o ninguna 24 % 15 %

La variable "capacidad de los fondos bibliográficos" refleja los problemas económicos que limitan una selección adecuada de las colecciones que ingresan a los fondos.
BNJM B.p
Calidad de los fondos
Excepcional o buena 94 % 78 %
Regular o ninguna 6 % 22 %
Actualidad de los fondos
Excepcional o buena 91 % 69 %
Regular o ninguna 11 % 31 %

Los índices que se obtienen permiten reconocer el valor o beneficio de los servicios bibliotecarios:
Variables Índice a obtener Índices obtenidos
Bn
Bp
1.Trabajo bibliotecario
Total
30
21,63 23.11
2.Organización
Total
30
18,87 19.85
3.Capacidad
Total
30
26.73 18.10
4.Satisfacción
Satisfacción
10
6,5 9.50
Índice General
100
73,28 70.56

Los resultados de este estudio ponen de manifiesto las limitaciones que se enfrentan en el país y en esta actividad en específico. Pero permiten reconocer, la atención que se presta al análisis de las causas que las motivan, y al diseño de proyectos y estrategias para solucionarlas. En la medida de las posibilidades y prioridades que el país tiene que asumir, se solucionan estas limitaciones..
El análisis del informe presentado por ISBN Agency resulta bastante difícil debido al ritmo actual de cambios del mundo y de Cuba dentro de él. En el país se trabaja con firmeza para solventar las dificultades existente. Bastaría solo señalar, para ejemplificar esto, que en el informe de 1998, que se lee en ISBN Home, Internet en estos momentos , se dice que la Biblioteca Nacional de Cuba tiene 4 computadoras, cifra un poco inferior a la que realmente existía en esa fecha, pero en la actualidad existen 80 funcionando en la institución nacional y otras 40 pendientes de instalación. Es cierto que no son equipos ultramodernos, pero su conexión en red interna permite su funcionamiento eficiente. Esta red se extiende a las 14 biblioteca provinciales del país y algunos municipios.
Bibliografía consultada
Freyre de Andrade, María Teresa. Informe de la Dirección General de Bibliotecas del Consejo Nacional de Cultura. Plan perspectivo. En: Bibliotecas, jul.- ag. 1963: 5-8.
Biblioteca Nacional José Martí. Balance 1998. (Documento interno).
Biblioteca Nacional José Martí. Balance 1999. (Documento interno).
Wedgeworth, Robert. A Global perspective on the library and information agenda. En: American Libraries, jun.- jul. 1998: 61.
Lic. Sarah T. Escobar CarballalDepto. Investigaciones, BNJM
Aniversario de Biblioteca Nacional trae modernización, sala de cine y farmacia


Caracas, 10 Jul. ABN.-
La modernización de la plataforma tecnológica, una sala de cine, una farmacia y hasta una guardería infantil son algunos de los proyectos de la Biblioteca Nacional (BN), según anunció su director, Arístides Medina Rubio, durante la celebración de los 173 años de esta institución. Renovar y completar todo el cableado que sostiene el sistema de computación de las bibliotecas de las diferentes redes y la adquisición de equipos nuevos que tienen que ver con la organización de los archivos y de las bases de datos disponibles para todo el mundo, son parte de los planes que se pretenden ejecutar con los 4 millardos de bolívares que otorgó el Ministerio de la Cultura para este fin. Además, Medina Rubio precisó que se emprenderá la digitalización del Archivo General de Miranda, mediante un escáner satelital que adquirirán próximamente. El presidente de BN afirmó que también está por concluir una sala de cine de la Biblioteca que llevará el nombre del cineasta barquisimetano Amábilis Cordero, y que albergará a 120 espectadores. Para mejorar las condiciones laborales de la Institución, explicó que hace dos meses pusieron en funcionamiento un comedor y está previsto fundar en sus espacios una farmacia popular y una guardería. Finalmente, expuso las intenciones de que el servicio de bibliotecas públicas se extienda por todas las parroquias del país con la aspiración de crear 2 mil bibliotecas en aproximadamente siete años. Manifestó que existen bibliotecas públicas centrales, en cada una de las capitales de estado del país. Las bibliotecas públicas tienen presencia en 80% de los municipios y en 40% de las parroquias.

terça-feira, julho 11, 2006

Biblioteca da PUC carioca integra pilotis em grande praça e cria varanda de leitura


Uma nova biblioteca deve mudar a cara e a vida do Campus da PUC carioca da Gávea (RJ), conjunto com projeto original de Edgar Fonseca que completa 51 anos no próximo dia 17 de julho. O pilotis do edifício Amizade, espécie de coração da universidade, terá um vizinho e fará parte de uma grande praça. É o que prevê o projeto do escritório paulista SPBR, chefiado pelo arquiteto Angelo Bucci, vencedor do concurso nacional organizado pela PUC carioca para a nova biblioteca da instituição. Um dos destaques do projeto é a varanda de leitura, com vistas para o Corcovado, o solar de Grandjean de Montigny e o edifício Marquês de São Vicente, de Affonso Eduardo Reidy.Organizado em abril, o concurso foi fechado - com cartas-convites enviadas a alguns escritórios - e dele participaram sete núcleos. Cada concorrente recebeu remuneração de R$ 5 mil para a participação e o projeto contratado será remunerado conforme tabela de honorários do IAB RJ. Alem do SPBR, formado por Bucci, Ciro Miguel, Juliana Braga e João Paulo Meirelles, foram convidados os escritórios de tradição e renome João Walter Toscano (SP), Indio da Costa (RJ) e Henrique Mindlin Arquitetos Associados (RJ), e "expoentes da jovem arquitetura carioca e paulista" (conforme documento da prória PUC), como DDG (RJ), Oficina de Arquitetos (RJ), Luis Felipe da Cunha e Silva (RJ) e o vencedor SPBR (SP).O resultado foi apresentado na última semana de junho, e o júri atribuiu menções honrosas às propostas dos escritórios DDG Arquitetura e João Walter Toscano. No ano passado, a PUC realizou pesquisa em quatro grandes bibliotecas para construir seu programa de necessidades distribuído aos concorrentes. Foram visitadas as bibliotecas universitárias de Leuvan, na Bélgica, de Tilburg, na Holanda e as romanas Salesiana e Vaticana. Anunciado o vencedor, a PUC deve contratar estudo preliminar e orçamentos sobre a obra, captar recursos, abrir licitação para a construção e, por fim, contratar a construtora. O escritório vencedor faz a supervisão técnica arquitetônica da obra. Depois de vencidas as etapas preparatórias, que têm duração muito variável, a construção propriamente dita poderá ser realizada em 12 meses, estima Bucci.Fundada há 66 anos, a PUC - que forma este ano a primeira turma de graduação em arquitetura e urbanismo - se mudou do Botafogo para a Gávea em 1955. O projeto inicial previa que uma das alas do edifício Amizade (ala Frings) deveria ser destinada à biblioteca central, com salas de leitura, armazéns, reservas técnicas. Nos últimos anos, a demanda por salas de aula e espaços administrativos restringiu o espaço da biblioteca a 50% do espaço dotado inicialmente. Hoje, o acervo isolado é de 250 mil livros. Há ainda cerca de 60 mil volumes distribuídos junto às áreas do público, estimado em 2.500 usuários por dia. O acesso ao acervo não é livre, pois parte dos livros está em depósito fora do Campus. Com um acréscimo estimado em 10 mil novos livros por ano, a acessibilidade fica cada vez mais comprometida.Projeto Uma grande varanda de leitura com vistas para o Corcovado, o morro Dois Irmãos, a Pedra da Gávea, o solar de Grandjean de Montigny e o edifício Marquês de São Vicente, de Afonso Eduardo Reidy, é um dos destaques do projeto de Bucci. Em área de 255 metros quadrados, a varanda é coberta e serve de lanterna de luz natural para o grande salão principal, com pé direito de 9 metros e área de 1.300 metros quadrados (15 metros de largura por 90 metros de comprimento)."O interessante desta empreitada da PUC é que vai dar uma cara para uma biblioteca existente, muito viva, mas que ainda não possui uma identidade própria no sentido arquitetônico e institucional", afirma Angelo Bucci.O projeto da biblioteca, que prevê 6.000 metros quadrados de área construída, se divide em dois programas dispostos em dois térreos: um para o acervo e as áreas administrativas, localizadas numa cota inferior do terreno, na rua dos Diretórios, e outro para a área de público, com praça e edifício, na cota do edifício Amizade. O acervo se distribui num retângulo de 1.216 metros quadrados, em torno do qual se localizam as áreas administrativas, que captam a luz natural e protegem o núcleo auxiliando o controle de temperatura e umidade.A área de público se inicia com a Praça da Biblioteca, projetada como extensão em nível do pilotis do edifício Amizade e a ser construída sobre a área de acervo, e prossegue no edifício em suas áreas de acolhimento, salão principal e áreas de estudo concentrado. Para este estudo concentrado, são destinados 1.330 metros quadrados, para abrigar as funções de trabalho dos usuários da biblioteca e a Cátedra Unesco- PUC Rio de Leitura, além de um auditório, sala de pesquisa, leitura individual, e uma área para exibições temporárias temáticas ou de coleções do acervo. Segundo o plano da PUC, serão instalados 800 terminais de computadores para os usuários da Biblioteca.Para a construção, serão demolidos pequenos galpões e construções improvisadas. Angelo Bucci já venceu dois notórios concursos: o do pavilhão do Brasil na Expo 92 de Sevilha, em conjunto com Alvaro Puntoni e José Osvaldo Vilela, e o Memorial à República de Piracicaba, com Puntoni, Pablo Hereñu, Eduardo Ferroni, Paula Cardoso e Ciro Miguel. Os dois prédios não foram erguidos."Internacionalmente os concursos de projeto são uma instituição que acompanha a atividade da arquitetura. No Brasil tivemos um período bastante silencioso no final de década de 70 e década de 80, quando os concursos praticamente deixaram de existir. Sevilha foi o primeiro grande concurso público nacional após aquele período. Desde então, os concursos aumentaram muito", diz Bucci.

sexta-feira, junho 30, 2006


Para ler o mundo

Somente teremos consumidores de livros se a educação formar verdadeiros cidadãos, leitores do mundo e de livros.


A leitura sempre foi um problema no Brasil. Lê-se muito pouco por aqui. Segundo uma pesquisa o brasileiro lê 1,8 livros por ano. É realmente entristecedor. Por isso, o governo federal, lançou em 2006 o Programa Nacional do Livro e Leitura, o PNLL, que consiste numa intenção de realização de – pasmem! – 185 ações para aumentar este índice.Mas lendo sobre algumas dessas possíveis ações do Programa não vislumbrei avanços nesta questão. E tudo porque penso que o cerne da mesma não foi mirado. Explico: por que o brasileiro lê tão pouco? Simples. É porque não temos uma educação que realmente incentive este hábito e também porque a distribuição de renda no país é bastante injusta.As pesquisas – quando existem! – são realmente desalentadoras. Por exemplo, a realizada pelo Centro de Estudos da Metrópole na grande São Paulo constatou que 32,3% daquela população com mais de 15 anos jamais pisaram numa biblioteca. Ora, para locar um livro numa biblioteca pública não se precisa de dinheiro, mas de gosto pela leitura.Penso que se deveria contratar também contadores de história, tanto na alfabetização, quanto no ensino fundamental, a fim de se encantar e atrair a criança para o mundo dos livros e evitar este choque com a leitura que geralmente ocorre depois, principalmente na prova de redação do vestibular.Porque a continuar assim, o velho pão e circo – no caso do Brasil, leia-se cachaça, futebol e carnaval – patrocinado pelos politiqueiros, é e vai continuar sendo todo o saldo de uma Cultura brasileira. Já que nestes três quesitos não é necessário saber ler e, muito menos, pensar.Por fim, movimentos como o Literatura Urgente, encabeçados por escritores consagrados como Moacyr Scliar, Ignácio de Loyola Brandão, entre outros, deveriam somar esforços na cobrança de uma política educacional funcional, ao invés de solicitar apoio direto para o escritor. Escritor não precisa de apoio. Escritor precisa é de leitores. Quem precisa de apoio são as bibliotecas, as editoras, as livrarias e, principalmente, os eventos culturais que tenham um teor de acesso democrático ao bem cultural.Isto feito, isto é, a educação formando verdadeiros cidadãos, leitores do mundo e dos livros e o sistema oferecendo acesso democrático aos bens culturais, teríamos, então, consumidores de livros e tudo o mais que se produza neste vasto mundo chamado Cultura.
Ronaldo Teixeira
Carta maior

domingo, junho 25, 2006

Meu desejo é incentivar a leitura"


Mindlin diz que aceitou candidatar-se porque quer bibliotecas em todo o País

Beatriz Coelho Silva
A eleição do empresário e bibliófilo José Mindlin para a Academia Brasileira de Letras (ABL), esta semana, confirma uma tendência da Casa nos últimos anos. Mais que a produção literária, privilegia-se o currículo do candidato em favor da cultura e da educação. Foi assim co m o cineasta Nelson Pereira dos Santos, eleito em março. Agora Mindlin consagra a fórmula. Afinal, pouca gente batalhou mais pela preservação de nossa memória e pela difusão de nossa cultura. Seja na vida privada, como colecionador de documentos e livros sobre o Brasil, na profissional, como presidente da Metal Leve, ou na vida pública. Sua passagem pelo governo paulista nos anos 70 deixou marcas perenes.Mindlin nunca havia pensado na imortalidade, embora pertença à Academia Paulista de Letras desde os anos 90. "Sou mais leitor que escritor", disse ao Estado, enumerando os livros de sua autoria, semi-autobiográficos, Uma Vida entre Livros, Memórias Esparsas de uma Biblioteca e Destaques da Indisciplinada Biblioteca de Guita e José Mindlin. Ele também não cumpriu o ritual de visitas. "Aceitei o convite, mas não me sentiria bem pedindo votos, embora o convívio com os acadêmicos seja um dos motivos para eu me candidatar. Os outros são a possibilidade de incentivar a leitura e a difusão da obra de grandes escritores. Os meus preferidos são Marcel Proust, Machado de Assis e Guimarães Rosa. Os dois últimos, por sinal, passaram por esta casa." Mesmo sem cumprir rituais, Mindlin teve recepção calorosa. Recebeu 33 votos dos 37 válidos, com um branco e duas abstenções, de Paulo Coelho e de Ariano Suassuna. E 27 colegas de imortalidade, um recorde, votaram pessoalmente e, depois, comemoraram com o novo colega. Ele esperou a notícia com dona Guita, sua mulher há 68 anos e mãe de seus filhos, três moças e um rapaz. Duas, Diana e Betty, estavam lá com os pais.Mindlin recebeu a notícia com humor. "Sou o mais novo imortal e devo também ser o mais velho", comentou. Mas, aos 91 anos, sua vitalidade é de 60 e a receita, muito pessoal. "É preciso gostar da vida, ter senso de humor, esquecer a idade e não ter juízo. Faço tudo que é proibido a um homem de 90 anos e vivo muito bem." O amor aos livros, expresso até na gravata com estampa de uma estante, vem da infância. A coleção de obras raras começou na adolescência.Aos 13 anos, comprou o Discurso sobre História Universal, de Jacques Bossuet, uma tradução portuguesa de 1740. "Havia uma bibliografia e não sosseguei enquanto não consegui comprar todos os livros", lembra. Pouco depois, tornou-se redator do Estado. "Entrei em maio de 1930 e fiz 16 anos em setembro. Acho que fui o redator mais novo do jornal. Uma experiência fantástica, porque era época da Revolução de 30 e o doutor Júlio Mesquita Filho, um dos líderes, me encarregava de passar instruções para seus aliados de outros Estados em inglês, para evitar a censura."Pouco depois, entrou para a Faculdade de Direito e lá conheceu dona Guita, uma história de contos de fadas. Ela era o sonho de muitos futuros advogados, mas ele se declarou antes de todos. "Eu o tinha visto na platéia do teatro e achado interessante. Logo depois ele veio falar comigo", conta Guita. O amor aos livros os uniu e ela não se contentou em incentivá-lo como colecionador. Tornou-se conservadora de livros e documentos antigos. "Até hoje, quando o preço de uma obra me assusta, ela me faz comprá-la", diz ele. "Foi assim que adquiri a primeira edição de Os Lusíadas, o item mais precioso do acervo."A coleção é a maior do País e uma das maiores do mundo, mas ele não a considera completa. Ainda faz aquisições e os livreiros e caçadores de obras raras o têm como cliente preferencial. "Há um certo exagero", corrige Mindlin, modesto. "Tenho 38 mil títulos catalogados, metade deles da coleção Brasiliana (livros e documentos sobre o Brasil, do século 16 em diante). Como um título pode ser um folheto ou uma enciclopédia, não sei quantos volumes são." Se sua biblioteca é enorme, sua meta é espalhar outras pelo Brasil afora. "Em São Paulo já temos uma em cada cidade", comemora. Esse amor à literário levou-a à Secretaria de Cultura no governo de Paulo Egydio, em plena ditadura, da qual era ferrenho opositor. "Eu fiquei em dúvida, mas meus amigos me lembraram que, seria pior se o cargo ficasse com alguém a favor. Como não dependia disso para viver e podia ir embora quando quisesse, aceitei. Melhorei as condições da Orquestra Sinfônica do Estado de São Paulo e criei a carreira de pesquisador, reivindicações antigas dentro do governo."Leitor voraz que já devorou 8 mil títulos, Mindlin prefere ficção, mas não liga para os best-sellers do momento. "Prefiro que o tempo me dê a dimensão exata do livro." Passa horas escrevendo e diz ser capaz de se concentrar na escrita e prestar atenção na conversa a seu redor. "Aprendi quando era redator do Estado, pois sempre tinha alguém querendo contar um caso." Sua preferência pela ficção não o tenta a inventar uma história. "Não é coisa que se faça porque se tem vontade ou por encomenda", justifica. "Mas, na minha vida, as coisas boas aconteceram por acaso. Quem sabe ainda não me arrisco na ficção?"

Resistindo ao fogo da censura

História Universal da Destruição dos Livros revê mais de 55 séculos de destruição

Lilia Moritz Schwarcz

No ano de 1933, o jovem Joseph Goebels foi designado por Hitler para atuar no novo órgão do Estado: o Ministério do Reich para a Educação do Povo e Propaganda. Por meio desta instituição, Goebels garantiria não só o controle absoluto sobre a educação, como teria oportunidade de promover mudanças nas escolas e universidades. Imbuído pelos ideais do Reich que implicavam, entre outros, resgatar a auto-estima do povo alemão, em 8 de abril o general enviou um memorando às organizações estudantis nazistas, propondo a destruição dos livros considerados perigosos.E em Leipzig, Berlim, Bonn, Breslau, Frankfurt, Hannover, Munique ... os livros queimaram. Foram destruídos mais de 5.500 livros, de autores como Thomas Mann, Albert Einstein, Sigmund Freud, Karl Marx, Arthur Schnitzler, Stefan Zweig, só para ficarmos com poucos nomes de uma grande lista de "indesejáveis". Freud, já longe da Alemanha, ironizaria a situação, dizendo que "na Idade Média eles teriam me queimado, agora se contentam em queimar meus livros". Começava então um episódio conhecido como o "Bibliocausto", que antecederia em alguns anos o Holocausto e a aniquilação sistemática de milhões de judeus, durante a Segunda Guerra Mundial. Conforme teria escrito profeticamente o poeta alemão Heinrich Heine, em 1821: "Onde queimam livros, acabam queimando homens."Setenta anos depois, o mundo conheceu outra grande "queima". Em 2003, no Iraque - berço da civilização da escrita -, boa parte das bibliotecas foi saqueada ou queimada. Se no dia 12 de abril o mundo recebeu a notícia do saque ao Museu Arqueológico de Bagdá; já em 14 de abril, um milhão de livros seria incendiado na Biblioteca Nacional, além do desfalque ao Arquivo Nacional e a outras dezenas de bibliotecas universitárias, espalhadas por todo o país. Dessa vez se tratava de um "memoricídio".Fernando Báez, um especialista na história dos livros e assessor da Unesco, andou por mais de 8 anos atrás dessa história, que conta com mais de 55 séculos de destruição. A tese central é que os livros foram sistematicamente dizimados e que, sua destruição não está ligada ao objeto físico, mas se refere a seu vínculo com a memória. Segundo Báez, enquanto os terremotos, incêndios, pestes foram responsáveis por 40% dos danos; os demais 60% devem ser imputados a atos evidentemente voluntários.Por isso mesmo, o autor elabora uma longa história dessa prática, talvez o mais amplo, e por vezes programático, levantamento desse gênero. Essa viagem acompanhada por livros e referências bibliográfica começa no Mundo Antigo - Suméria, Egito, Grécia, China, Constantinopla e Roma - e revela como a prática de eliminação dos livros foi freqüente. É fato que o autor comete certos excessos e em nome de delatar tal prática coloca todos no mesmo barco: Moisés e Platão seriam destruidores de textos escritos, assim como os governantes mais totalitários. O mesmo acontece com o período moderno; nem Descartes ou Heidegger escapariam do desejo de aniquilar o livre pensar. No entanto, se essa "sanha generalizadora" pede um exercício de relativização - afinal, as conseqüências de políticas oficiais de extermínio são bem distintas das atitudes mais individuais - chega a ser comovente o mapa desenhado por Báez. O autor nos leva ao Renascimento, e ao desaparecimento de várias bibliotecas privadas; adentra o ambiente da Inquisição e do Index librorum prohibitorum, que gerou o confisco de milhares de livros em toda a Europa e depois no Novo Mundo; assim como descreve uma série de fenômenos naturais - terremotos, incêndios, furacões e inundações - sempre impiedosos com os papéis e livros. E os exemplos são muitos e eloqüentes: o incêndio de Cantuária em 1067, em Colônia em 1777, em Indiana em 1854 ou em Chicago em 1871; o terremoto de Lisboa em 1755 ... São testemunhos de como os acidentes físicos levaram ao desaparecimento de parte fundamental da memória da humanidade.Báez chega à contemporaneidade, debatendo temas do presente, como a nova modalidade dos livros eletrônicos. Mas chamam atenção não tanto as novidades, como as reiterações. Os exemplos de censura a Vargas Llosa, Jorge Amado e, nomeadamente, Salman Rushdie indicam como essa não é uma história presa ao passado, mas ganha novas versões no presente. As formas recentes de terror, os ódios étnicos e outros marcadores de diferença mais recentes criaram formas renovadas de destruição.História Universal da Destruição dos Livros (Ediouro, 512 págs., R$ 49) traz, assim, um sombrio perfil sobre nossa dificuldade de lidar com a liberdade de pensamento. Como levantamento é impressionante, no entanto, por vezes estão ausentes do livro análises mais aprofundadas, especialmente quando o autor tende a igualar exemplos que têm repercussões muito distintas. Por outro lado, Báez permite ter clareza não só sobre a destruição perpetrada, como acerca da presença dos livros nos destinos da humanidade. Afinal, na história das bibliotecas e dos livros sempre se impôs uma duplicidade: observados mais de perto parecem frágeis e passageiros; vistos, porém, de uma maneira mais distanciada surgem indestrutíveis. Assim, de um lado, a história mostra como os livros foram sistematicamente arrasados, seja por motivos naturais, seja por conta da própria razão instável dos homens. Cada vez que uma biblioteca caía, tombava com ela uma parte da civilização. Foi assim com Alexandria, que durou apenas um século, e com seus 700 mil volumes foi-se parte do conhecimento disponível sobre a Grécia. O mesmo ocorreu quando Monte Cassino foi bombardeada, durante a Segunda Guerra Mundial, e perdeu-se boa parte do conhecimento sobre a Europa medieval. E não faz muito tempo, a destruição da Biblioteca Nacional do Camboja, pelo Khmer Vermelho, levou consigo o maior estoque de informações sobre aquela civilização.O autor tem razão, portanto, ao mostrar como essa história é antiga e feita de destruições, mais ou menos intencionais. E o caso brasileiro não é diferente. Em primeiro lugar há que se perguntar porque as autoridades coloniais opunham tantos obstáculos à entrada de livros no País. E o problema seria até maior, dada a proibição expressa da existência de universidades e da impressão de livros até 1808.No entanto, assim como é certo que em todos os tempos se criaram óbices à circulação de obras consideradas perigosas, também é inegável como tais atos jamais impediram que os livros fossem lidos. No Brasil, por exemplo, e a despeito de tantas proibições, foi uma biblioteca - a Real Biblioteca -, que aqui aportou logo após a chegada da Família Real em 1808, tornando-se elemento estratégico para a nossa independência política. Na famosa "conta" que o Brasil teve que pagar em 1825, para garantir a sua emancipação, a coleção de livros surgia em segundo lugar, logo depois da famosa "dívida pública".Como se vê livros e bibliotecas nunca ficaram apartados da política oficial, assim como tal prática de destruição não foi totalmente bem-sucedida. E a própria ficção ajudou a lembrar da destruição, mas também do fascínio que exercem os livros. Poucos esquecem do episódio que narra uma armadilha empregada contra D. Quixote, famoso personagem de Cervantes, enquanto este "tentava descansar o corpo moído". Foi quando o barbeiro e o cura entraram no cômodo onde estavam os livros "culpados" e lá acharam mais de cem grossos volumes: ali estava uma "livraria endemoniada", pensaram eles, e deram início a um "auto-de-fé". Por outro lado, Italo Calvino, no conto Um General na Biblioteca, descreve um episódio ocorrido na Panduria, "nação ilustre, onde uma suspeita insinuou-se um dia nas mentes dos oficiais superiores: a de que os livros contivessem opiniões contrárias ao prestígio militar". A operação, que levou à "invasão da biblioteca", resultou, não obstante, na conversão dos próprios militares ao mundo dos livros.Isso sem esquecer de Borges que em A Biblioteca de Babel concluiu que quando se proclamou que a biblioteca guardava todos os volumes do mundo, "a primeira reação foi de uma felicidade extravagante". Mas talvez o personagem que mais simbolize essa ambigüidade, expressa entre as práticas de destruição e sobrevivência, seja o professor Peter Kien - do livro de Elias Canetti, Auto-de-Fé -, eminente sinólogo, cuja obsessão eram os livros e sua seleta biblioteca, que lhe permitiam evitar o contato objetivo e prático com a realidade que o massacrava. "Dez mil livros e sobre cada um deles um fantasma acocorado. Às vezes ouvia-os virarem as páginas. Liam tão depressa como ele." E como nas demais histórias, também a biblioteca do professor Kien ardeu, com ele dentro, assim como antigamente se queimavam os bens junto com o morto. Mas seus fantasmas continuaram presentes, vivendo em seus acervos quase destruídos.Tantos fantasmas habitam nossos livros, ainda hoje repletos da utopia de conterem toda a enormidade do conhecimento e de acumularem a memória universal. A obra de Báez revela, assim, e pela porta dos fundos, como, para além destruições, os livros sempre resistiram ao fogo fácil da censura e dos terremotos dos homens.

Lilia Moritz Schwarcz é professora do Departamento de Antropologia da USP e autora, entre outros livros, deAs Barbas do Imperador

segunda-feira, junho 19, 2006

Pernambuco recebe novas bibliotecas rurais

Levar conhecimento às comunidades rurais, incentivando a leitura. Essa é a proposta do programa Arca das Letras, desenvolvido pelo Ministério do Desenvolvimento Agrário. As arcas são bibliotecas com cerca de 230 livros de literatura e de pesquisa nas áreas de educação, meio ambiente, saúde, agricultura e cidadania. Em junho, 106 novas bibliotecas serão entregues nos estados do Ceará, Paraíba, Pernambuco e Minas Gerais. Desde que foi criado em 2003, o programa Arca das Letras já levou 1,7 mil bibliotecas a comunidades rurais de 18 estados brasileiros. A coordenadora do projeto, Cleide Soares, lembra que o hábito da leitura é pouco comum em muitos locais do país. Os moradores enfrentam dificuldade para fazer pesquisas, estudar ou contar histórias."Com o programa, as comunidades passam a ter um estímulo maior para o estudo porque agora tem uma biblioteca com livros de qualidade pertinho da sua casa, o que facilita a pesquisa escolar, estimulando os processos educacionais no campo", afirma Soares.Segundo ela, a comunidade é quem decide os assuntos que vão compor o acervo, o local onde a biblioteca será instalada e também indicam o agente de leitura - voluntário que atua no empréstimo dos livros e nas ações de estímulo à leitura. Atualmente, existem mais de 3 mil agentes de leitura. Além da capacitação dos agentes, o programa Arca das Letras distribuiu 523,2 mil livros, beneficiando 169,8 mil famílias.
Para obter mais informações sobre o projeto, é preciso entrar em contato com o Ministério do Desenvolvimento Agrário pelo telefone 0800 72 87 000 ou ainda pelo correio eletrônico arcadasletras@mda.gov.br.
UFCG disponibiliza acervos de suas bibliotecas via internet

A Universidade Federal de Campina Grande - UFCG, colocou em disponibilidade, via online, todo o acervo das bibliotecas dos campi de Campina Grande, Patos e Sousa, e dentro de curto espaço de tempo, também disponibilizará o acesso ao acervo da biblioteca localizada no campus de Cajazeiras.
O acesso é fácil e pode ser realizado através da página www.ufcg.edu.br, onde está localizado o item Biblioteca Online, no lado superior direito da página. Daí por diante, o usuário deve seguir todas as instruções para obter as informações desejadas. O trabalho de disponibilizar o acervo online foi implantado pelo Serviço de Tecnologia de Informação - STI / UFCG, que é coordenado pelo analista de sistemas José Leônidas Maciel (foto). O acesso para consulta aos acervos das bibliotecas pode ser feito pelo autor, título ou assunto.
Todo o acervo das bibliotecas está catalogado seguindo o padrão MARC, usado internacionalmente para catalogação de documentos bibliográficos.
A implantação deste serviço, além de facilitar o acesso dos usuários da própria Universidade, ou de qualquer outro setor da sociedade, representa um avanço da Instituição em termos tecnológicos e atende a uma antiga reivindicação da comunidade acadêmica de todos os campi.
Esse serviço de consulta online às bibliotecas, e também o de acompanhamento de processos que estão tramitando no Protocolo da UFCG, foi disponibilizado em função da modernização do parque de informática da Universidade, que adquiriu três novos servidores de base de dados, que têm a capacidade de atender à demanda atual da Instituição.
A implantação do serviço de informatização no Protocolo foi um trabalho desenvolvido pelo Serviço de Tecnologia da Informação - STI, e permite não só o registro e emissão da etiqueta de controle de processo, mas também a consulta por internet dos mesmos.
Futuramente, a UFCG vai oferecer novos serviços via online, a exemplo da catalogação e circulação (empréstimo informatizado) em todas suas bibliotecas.
As informações são da Assessoria de Imprensa da UFCG.


sexta-feira, junho 16, 2006

Uma revolução a caminho

Futuro aponta para livros virtuais, mas especialistas discutem viabilidade e falta de legislação

Karla Dunder, João Luiz Sampaio

E se pudéssemos reunir em um só lugar todo o conhecimento colhido através dos tempos? Foi com esse intuito que surgiu em 280 a.C. a Biblioteca de Alexandria que, segundo historiadores, chegou a contar com 70% da produção da época. Séculos depois, com a chegada da internet e iniciativas como a do Google - que está digitalizando o acervo completo de cinco das maiores bibliotecas do mundo - só fizeram o sonho de um futuro de obras digitalizadas, acessíveis pelo computador, parecer cada vez mais próximo. Na semana passada, porém, o grupo editorial francês La Martinière denunciou o Google por "ataque ao direito de propriedade intelectual". É apenas um entre muitos indícios de que, do temor pelo desaparecimento do livro como o conhecemos à questão dos direitos autorais, a criação da superbiblioteca virtual é um empreendimento mais complexo do que se supunha. E de que previsões como a dos editores americanos - que, em 2000, reuniram a imprensa para anunciar que, até 2005, 10% do mercado editorial seria digital - foram um tanto precipitadas.O projeto do Google inclui instituições como a Universidade de Stanford, onde um robô scaneia mil páginas por hora de livros e documentos raros. Já a americana Carnegie Mellon University enviou à China - onde custa três vezes menos scanear cada livro, US$ 10 - 30 mil títulos de sua biblioteca: 100 mil páginas estão sendo digitalizadas por dia e a expectativa é de que, em dois anos, 1 milhão de livros estejam acessíveis pelo computador. A idéia não é apenas facilitar o acesso a obras: espera-se que as bibliotecas virtuais possibilitem aos usuários criar rapidamente inter-relações entre obras e temas. Deparando-se com uma palavra desconhecida, por exemplo, o usuário teria acesso a todos os textos em que ela já foi utilizada. Mais: em poucos cliques, poder-se-ia ter acesso a todo o material já publicado sobre determinado tema, o que provocaria uma revolução sem precedentes na atividade intelectual.No Brasil, também existem iniciativas. A USP, por exemplo, criou a sua Biblioteca Virtual e oferece, além das teses defendidas na universidade, textos clássicos de diversas áreas, da literatura e das ciências humanas até saúde pública a psicologia. O governo também criou o site www.dominiopublico.gov.br, que oferece obras de autores brasileiros livres de direitos autorais. Longe da iniciativa oficial, também há movimento em uma variedade de sites (veja quadro ao lado) que não apenas disponibilizam livros, como também são espaço de encontro entre os leitores que utilizam esse tipo de tecnologia. Ali, são oferecidas várias opções para download - você pode tanto baixar o arquivo em formato para computadores e palm-tops como escolher um tipo de acesso ligado ao seu e-book, o pequeno aparelho no qual você pode armazenar os livros baixados.Toda essa movimentação não significa, porém, que não exista gente contrária às bibliotecas virtuais e seus significados. Em recente feira literária nos EUA, o escritor John Updike engrossou a lista de descontentes e bradou em favor do contato físico com o livro. Apesar das críticas, porém, os especialistas garantem que o crescimento do mercado digital de livros é uma questão de tempo. "Tudo que achávamos que sabíamos sobre livros vai mudar", escreveu Kevin Kelly, autor de Out of Control: The New Biology of Machines, em artigo recente no New York Times."Tempo", aqui, inclui uma série de definições. Uma delas é a tecnológica: todo o conhecimento humano cabe em 50 petabytes que, convertidos em disquetes, ocupariam um prédio de dois andares. Mas Kelly mostra que as pesquisas caminham no sentido de tornar possível a "superbiblioteca virtual". E adverte: não vai demorar tanto quanto se imagina. "Tempo", porém, também significa a necessidade de se encontrar novos padrões. "Vamos ter de repensar o negócio do livro. O livro digital precisa ser encarado como um novo negócio", diz Carlos Augusto Lacerda, editor da Nova Fronteira. "Esperamos que uma grande editora internacional abra caminho, que se crie um modelo a ser seguido. Os e-books precisam ter uma tecnologia bem estruturada e serem economicamente viáveis do ponto de vista comercial. Hoje, eles não são viáveis", diz Sérgio Machado, editor da Record - e os números estão ao seu lado: um novo aparelho, apresentado na Bienal do Livro de São Paulo pela E-BookCult, armazena até 40 livros, mas é importado e custa US$ 600.SEGUNDO A LEI...A questão mais delicada, porém, parece ser a dos direitos autorais. Com a reprodutibilidade permitida pela internet, como preservar os direitos dos autores e editoras? A denúncia feita esta semana pelas editoras francesas é exemplo do terreno movediço em que está fundamentada a questão. O Google está digitalizando as obras de domínio público presentes nos acervos de bibliotecas como a da Universidade de Stanford - já os livros protegidos pelos direitos de propriedades intelectual têm apenas trechos reproduzidos na rede. O Google se defende afirmando que está divulgando as obras. Para as editoras, porém, trata-se de apropriação ilegal. Aqui no Brasil, as empresas pedem por orientação. "Precisamos criar mecanismos para o pagamento dos autores", diz Sérgio Machado. "A digitalização é um caminho irreversível, mas quanto tempo levará para chegar aos livros protegidos pela lei de direito autoral?", complementa Carlos Lacerda. Segundo Kevin Kelly, 15% dos livros estão em domínio público, 10% estão no catálogo das editoras e 75% estão fora de catálogo. "É melhor ter um livro protegido esgotado ou ter um livro circulando de graça?", pergunta Lacerda. "Talvez com a redução dos custos, ao se eliminar o papel, por exemplo, as editoras possam pagar mais aos autores", diz o escritor e professor de Direito da Universidade de Yale, Yochai Benkler. "Não sabemos como funcionaria a questão financeira, acho que dependeria mesmo de um acordo com as editoras. Eu abriria mão facilmente dos meus direitos autorais, que nunca são muitos, caso o site não fosse com fins lucrativos. Dirigido a estudantes por exemplo, ou a projetos sociais", diz o escritor Ricardo Lísias, autor de Duas Praças (Editora Globo).Mas se Lísias quiser fazer isso, não terá a proteção legal ao seu lado: a questão é que não existe uma legislação que especifique os direitos autorais perante a era virtual. "Quando se publica um livro, firma-se um contrato de edição que institui uma relação de direito autoral. Nele, o autor permite que a editora reproduza e comercialize o livro. Mas quando este livro é digitalizado e passa a fazer parte de um banco de dados, trata-se de uma outra utilização da obra, o que pressupõe outra autorização", explica o advogado Rodrigo Salinas, especialista na legislação de direitos autorais. "Isso é o que está na lei. Mas não existem seções específicas que tratem, por exemplo, de liberação das obras no caso de projeto de interesse público, como é o caso de uma biblioteca, por exemplo. Neste contexto, estamos desamparados perante a lei", completa.E os leitores, o que acham de tudo isso? O estudante Paulo Kon, de 17 anos, reconhece que a internet torna o caminho à informação cada vez mais fácil. "Mas não acho a leitura no computador confortável, o mérito mesmo é possibilitar o acesso a livros esgotados", diz. O escritor Mario Prata segue pelo mesmo caminho: "Nunca vi alguém com um e-book na mão. É algo frio, impessoal demais." Dono do maior acervo bibliográfico particular da América Latina, José Mindlin não descarta de cara os e-books. "Se permitir constante acesso a obras raras, será uma vantagem", diz. "Mas o contato com o livro é insubstituível." E não pára por aí. "Uma vez vieram aqui em casa para eu experimentar o e-book. Prepararam tudo mas, quando fui mexer, não funcionou. Isso não acontece com o original."NA REDECLÁSSICOS: Marcos da literatura brasileira e mundial podem ser encontrados em diversos sites, como o E-BookCult (www.ebookcult.com.br), Domínio Público (www.dominiopublico.gov.br) e Virtual Books (virtualbooks.terra.com.br).PROJETO GUTENBERG: Entre os sites estrangeiros, destaque para o do Projeto Gutenberg (www.gutenberg.org), que reúne cerca de 17 mil livros e tem dois milhões de downloads por mês.UNIVERSIDADES: Instituições de ensino cada vez mais disponibilizam conteúdo na rede. A USP, por exemplo, oferece as teses defendidas por alunos (www.teses.usp. br) e livros (www. bibvirt.futuro.usp.br).

domingo, junho 11, 2006

Artigo de Mario Vargas LLosa

Filosofia doméstica para tornar a vida mais compreensível e tolerável

Fillósofos, teorias e sistemas são a paixão de casal belga, para o qual jamais falta tempo para ler
Como todos os hotéis da cidade estavam cheios, a Universidade Livre de Bruxelas me alojou na casa particular de um casal belga, Danielle e Michel Wajs-Waks, e devo a esta circunstância uma das experiências mais estimulantes que já tive: ter visto de perto, e quase ouvido e tocado, a maneira como a cultura em geral, e a filosofia em particular, podem enriquecer e embelezar a vida das pessoas comuns.Embora chamar Danielle e Michel de "comuns" seja bastante inexato, pois, com seu amor às artes, às letras e, sobretudo, às idéias, ambos são pessoas bastante incomuns no ambiente em que transitam. Eu os chamo assim porque nenhum dos dois se dedica profissionalmente ao que se entregam em todas suas horas livres, um tempo que arranjaram para as preservar, como algo precioso e indispensável em existências enormemente atarefadas em atividades que estão muito longe do que se costuma chamar de meio intelectual. Mas direi, contudo, que em poucos amigos intelectuais, e conheço muitos, percebi um entusiasmo tão genuíno e um aproveitamento prático tão feliz do que estamos acostumados a chamar cultura.Tudo que cerca esse casal parece impregnado de reminiscências filosóficas, literárias ou artísticas, a começar pela casa onde vivem, uma construção insólita num bairro residencial bruxelense de edifícios oitocentistas ou do início do século 20, inspirada na moradia que Ludwig Wittgenstein projetou para sua irmã em Viena. A ampla, luminosa residência, de tetos altos e quartos retangulares, rodeada por um jardim cheio de patos, tem esculturas e pinturas modernas, e, por toda parte, livros e revistas entre os quais prevalecem os dedicados à filosofia: a clássica e a modera, a francesa, a alemã, a grega, a inglesa, e uma grande variedade de dicionários e manuais especializados sobre sistemas, teorias ou filósofos. Folheei alguns deles e verifiquei que estavam anotados com uma profusão de comentários à margem, sempre a lápis. A filosofia é a paixão de Michel Wajs, que nunca freqüentou um curso de filosofia na vida, pois sua formação universitária foi em economia. Tampouco deu aulas, embora tenha assistido a conferências e seminários, sempre como ouvinte e, estou certo, tratando de passar despercebido. Ninguém que o ouvir falar, com aquela voz suave e um tanto tímida, relacionando constantemente a circunstância do momento com certas afirmações, críticas ou teses vindas de algum filósofo ou ensaísta e apoiando-se nestas para explicar ou entender melhor aquilo de que se fala, imaginaria que a vida de Michel Wajs transcorreu muito longe das aulas, das academias e das universidades.Porque Michel Wajs é um homem de negócios e, a julgar pelas aparências, muito bem-sucedido. Herdou uma pequena empresa de seu pai, dedicada a projetar e produzir materiais de escritório, e agora que beira os 60 anos, a empresa cresceu e se multiplicou graças a seu empenho e visão de acrescentar a seu catálogo uma grande variedade de produtos, desde objetos de viagem e decoração até mobiliário, e seus clientes se espalham por todo o mundo, sobretudo a Ásia, o que o leva a tomar aviões com freqüência. Como consegue ler o tanto que leu e lê? Seu caso comprova a grande mentira dos que lamentam a falta de tempo para ler todos os livros que gostariam pelas obrigações que os sobrecarregam; Michel e Danielle - que é médica e trabalha num hospital fazendo pesquisas de bioquímica e diagnósticos - dedicam muitas horas do dia a afazeres que os mantêm afastados de sua bela biblioteca e, contudo, leram e lêem com avidez e muito, muitíssimo, porque desde muito jovens descobriram que os bons livros são, além do melhor entretenimento, uma fonte incomparável de prazer, um alimento com o qual a vida cotidiana, mesmo em suas manifestações mais vulgares e rotineiras, pode ser melhor e vivida com mais plenitude e lucidez.INTUIÇÃOEssa paixão pela leitura que ambos compartilham não os tornou pedantes ou livrescos. Detesto esses exibicionistas que andam pelo mundo alardeando o que acabam de ler e estrangulando a conversa com suas citações impertinentes. Não é o caso dos Wajs. Ambos são discretos, muito pouco propensos a falar de si mesmos - de fato, tive que arrancar aos poucos de Michel de que modo ele ganhava a vida - e as alusões aos livros vêm a seus lábios com absoluta naturalidade, geralmente com alegria, porque isto que estamos vendo, ou comentando, ou recordando, não é extraordinariamente claro tendo em conta aquilo que, por exemplo, dizia Martin Buber sobre a condição humana ou Emmanuel Levinas ao falar da moral? Na época moderna, a especialização foi empurrando a filosofia com muita freqüência a se expressar numa linguagem cifrada que a coloca fora do alcance dos não profissionais, e com isso a imensa maioria das pessoas, aquelas que, como Danielle e Michel Wajs, fazem parte do comum, dá as costas completamente a um afazer que lhes parece artificioso e abstrato, sem maior contato com seus problemas cotidianos, isto é, uma tarefa intelectual obscurantista e pouco prática.O extraordinário no caso de Michel e Danielle é que, guiados pela intuição e o instinto de bons leitores e seu amor às idéias, eles conseguiram ir desentranhando nesse intrincado bosque onde tantos se aborrecem e se extraviam, os tesouros escondidos sob a mata e o barro, e recuperar no pensamento filosófico o que foi sua razão de ser, o que fez que surgisse: explicar a vida e ajudar a viver.Disse que não eram livrescos e o que queria dizer é que esse intenso convívio visceral que ambos têm com os livros não os privou de se interessar pelas outras coisas boas e entusiasmantes que a vida propõe.Vão pouco ao cinema e vêem apenas televisão, certo, mas a arte os deleita, e passear com eles por Bruxelas, naquele dia ensolarado, foi formidável não só pela beleza dos canais e das velhas residências apertadas em suas margens onde a Idade Média ainda parece pairar, mas porque, com seus comentários e informações, os Breughel, os Van Dyck, os Memling, os Rubens, os retábulos flamengos primitivos pareciam remoçar e se propor, serviçais e esplêndidos, como um antídoto ao pessimismo, à frustração, à desmoralização, como uma contundente demonstração de que, apesar de tudo, é evidente que vale a pena viver a vida. Mas também vi os Wajs entusiasmados como crianças enquanto me mostravam, nesse "país plano" do qual Jacques Brel cantava que as únicas montanhas eram as torres de suas catedrais, antiquíssimas pousadas com alambiques e tonéis de cerveja tão espessa que parecia sólida, ou quando me contavam anedotas ou aspectos do trabalho de dois pintores que admiro e que eles conhecem a dedo - Ensor e Delvaux -, ou quando nos embrenhávamos numa discussão estupenda sobre Israel e Palestina.Por que me impressionou tanto esse casal com o qual o acaso me fez compartilhar alguns dias em Bruxelas? Não creio que tenha sido apenas pelo tanto que eles se mostraram amáveis e hospitaleiros com o hóspede que a Universidade Livre lhes impingiu. Foi principalmente porque, convivendo com eles, comprovei de imediato como aquelas coisas que se diz porque é preciso dizê-las, porque sem dúvida são certas, mas nas quais ninguém se detém nunca a refletir, em seu caso o eram de fato, de uma maneira que saltava aos olhos e o provava a cada instante: que a cultura, a literatura, as artes, a filosofia, desanimalizam os seres humanos, ampliam extraordinariamente seu horizonte vital, atiçam sua curiosidade, sua sensibilidade, sua fantasia, seus apetites, seus sonhos, os tornam mais porosos à amizade e ao diálogo, e melhor preparados para enfrentar a infelicidade. E a comprovação era ainda mais completa porque nem Michel nem Danielle pareciam estar sequer conscientes disso: a vida fora se organizando de tal modo para eles, por acaso de afinidades e gostos compartilhados, que num mundo em que a cultura adquire cada vez mais a aparência de um afazer à parte, de um monopólio de clérigos vaidosos e pouco compreensíveis, eles foram desenvolvendo ao criar, ao pensar, ao escrever, sua vocação primitiva: a de tornar a vida mais compreensível e tolerável.FANATISMOPor que não há mais pessoas como Danielle e Michel no mundo? Se houvesse, estou certo de que haveria menos guerras, menos fanatismo, menos violência, menos estupidez. Será culpa da má educação reinante em quase todas as partes do mundo o fato de que a cultura seja um luxo prescindível para um número cada vez maior de pessoas? Talvez seja o contrário: que por a cultura ser um reduto de minorias é que a educação está como está. Mas a educação não pode suprir por si só o que anda mal nas famílias, nos meios, nos costumes e nos usos de uma sociedade.Talvez uma parte da culpa caiba também aos homens e mulheres de cultura que andam nas nuvens, e olhando, como os olham, das alturas, os incultos, com infinito desinteresse, sem fazer o menor esforço para chegar até eles e seduzi-los. Na verdade, não tenho uma resposta que me convença. Mas sei que não é verdade que uma vida cultural rica seja impossível, por razões práticas, neste mundo frenético e ocupado que é o da maioria dos mortais. Se não me acreditam, vão a Bruxelas, vão e imitem Michel e Danielle Wajs.
TRADUÇÃO DE CELSO M. PACIORNIKMas sei que não é verdade que uma vida cultural rica sejaimpossível nestemundo frenéticoe ocupado--Por que não há mais pessoas como Danielle e Michel? Se houvesse, estou certo de quehaveria menos guerra, fanatismo, estupidez--


sexta-feira, junho 09, 2006

Abaixo um artigo do portal Cubarte, onde politica e nacionalismo se mesclam de maneira vigorosa, sendo o eixo central as bibliotecas. Cuba, um pequeno pais esmagado pelo gigante americano, jamais se ajoelhou as suas provocações e ao embargo econômico. O exemplo cubano mostra uma linha unida permanentememte aos seus ideais e continua sendo um modelo a ser seguido. O que aconteceu no Brasil com um pseudo partido de esquerda que não hesitou em curvar-se ao capital do imperialismo e a formaçao de uma verdadeira quadrilha especializada na roubalheira do contribuinte????
Las bibliotecas como patria

Por: Eliades Acosta Matos 03 de Mayo, 2006 (Cubarte).
- Con tenaz y ejemplar puntualidad la realidad insiste en desmentir a aquellos que hipócritamente lucran en Miami con la promoción de un cuento arrobador diseñado para la exportación, para el consumo de los cubanos de la isla, y el disfrute de la opinión pública mundial: el de una comunidad exiliada que ha abandonado sus antiguos arrestos bélicos contra la Revolución, y tras protagonizar un conmovedor acto de contricción, ahora se pronuncia por la moderación, el diálogo, la transición pacífica, la reconciliación, y el abrazo, conversión supuestamente estimulada por un benévolo gobierno de los Estados Unidos, siempre interesado en salvar vidas, proteger bienes culturales y diseminar pacíficamente la libertad y la democracia por el mundo, como ha demostrado hasta la saciedad en Irak.
El reciente hallazgo e incautación por el FBI de California del mayor arsenal clandestino jamás ocupado en un país que, desde la época de Dillinger no se asombra por la incautación de armamento ilegal, y las pruebas de que las armas pertenecen al grupo terrorista contrarrevolucionario cubano Alpha 66, constituye la última refutación de la leyenda, pero no la única. En este caso, en los laberintos subterráneos descubiertos en la propiedad de un tal Robert Ferro, ex miembro de las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos, se incautaron 1742 armas y una buena cantidad de explosivo, suficientes razones para pensar que este no mintió al declarar, que con esas armas pensaba desembarcar en Cuba un grupo formado por ciudadanos de origen cubano y más de 50 norteamericanos, “para llevar la libertad a la isla, de la misma manera que Bush lo ha hecho en Irak”, coincidiendo, causalmente, con unas grandes maniobras militares que el Pentágono lleva a cabo en el Caribe.
Después de leer documentos del gobierno de los Estados Unidos, como el Quadrennial Defense Review, publicado en marzo del 2005, y que define las líneas estratégicas de desarrollo de las Fuerzas Armadas de ese país para el período comprendido entre el 2005 y el 2009, adquiere sentido este intento descubierto casualmente por el FBI. En él se define que la llamada “larga guerra” contra el terrorismo, en la cual se encuentra enfrascado el país, incluye… “apoyar a los países que se encuentren en encrucijadas estratégicas”, para lo cual se ordena aumentar para el 2007, en más de un 15% las unidades de Fuerzas Especiales a las que se asignarán importantes misiones, como “actuar a través de nuestras contrapartes (entre ellas, evidentemente, Alpha 66-N del A.), de operar clandestinamente y de mantener una presencia tenaz, pero poco notable, en… escenarios políticamente sensibles, o en áreas restringidas… operando simultáneamente en decenas de países, simultáneamente”.
De esta manera, mientras personajes siniestros, como Robert Ferro, trabajan como topos para llevar adelante contra Cuba, desde las sombras, las operaciones especiales que les asigna el gobierno de los Estados Unidos, otros, al servicio de ese mismo gobierno, intentan demostrarnos que son diferentes, que sus métodos son de terciopelo, y que creen en la fuerza de las ideas para llevara adelante sus planes con respecto a Cuba, para lo cual, sinceramente, han dicho adiós a las armas. Uno de ellos, Ramón Humberto Colas, autoproclamado “fundador de bibliotecas independientes”, acaba de expresarlo en un discurso pronunciado el pasado 22 de abril, en la Universidad de Princeton:
“Actualmente encontramos a muchas personas influyentes, algunos en los círculos de poder del exilio y de la oposición interna, que no consideran a los libros como un instrumento para poder liberar a Cuba. La visión de que a una dictadura comunista se le vence a fuego y metralla quedó desechada con el derribo del Muro de Berlín.”
A nadie engaña semejante disputa ficticia, esta falsa diferencia de criterios entre la mano derecha y la mano izquierda del mismo cuerpo. A nadie engaña esta reivindicación de personalidad propia, de independencia de ideas y acción de quienes engordan aferrados a la misma ubre generosa del Imperio. Ferro con siete autos ante su puerta, uno de ellos Mecedes Benz, y claro, está, con una patriótica bandera norteamericana ondeando en su jardín californiano. Colas viajando sin restricciones por medio mundo, a sueldo de una organización tan pacifista como la Fundación Nacional Cubano Americana, causante de la muerte en Cuba, entre otros, de Fabio Di Celmo, turista italiano de 19 años, la misma que mandaba todo el dinero que el monstruoso Posada Carriles le pedía, y al que anunciaba la remesa de turno con palabras seráficas: “Ya ha sido enviado el dinero para la Iglesia”.
Hoy Ramón Humberto Colas, también autoproclamado “el cubano que habló con Bush”, admirador de ese pelele genocida, dócil marioneta en manos del movimiento neoconservador norteamericano, el mismo que ordena bombardear, secuestrar, torturar, desaparecer y matar en medio mundo, participa en los trabajos de un tal Consorcio del Mississippi, empresa fantasma de la NED y la USAID para imponer la misma política que tiene la tarea de imponer a cañonazos la 82 División Aerotransportada, sólo que con menos ruido. Para recompensar los desvelos democráticos de sus servidores en este acaramelado frente, que afirma trabajar por el desarrollo de Africa y otras regiones del Tercer Mundo, el Consorcio recibió recientemente una tajadita de 5 humildes millones de dólares en la inagotable piñata para las empresas norteamericanas que es la reconstrucción de Irak. ¿Alguien duda que tardaremos muy poco en ver siete autos aparcados frente a la casa de Colas, entre ellos un Mercedes Benz, mientras una bandera norteamericana flameará enganchada a alguna patriótica palma real, para mantener la imagen, claro está?
Los empleados norteamericanos de cualquier origen, asignados temporal o permanentemente al frente cultural contra la Revolución, sean el cubano-americano Ramón Humberto Colas, el escritor anticomunista de origen rumano Andrei Codrescu, o el neoyorkino Robert Kent, o Robert Emmet, como se hacía llamar al ser detectado en Cuba con mucho dinero, equipos fotográficos y de comunicaciones para espiar la casa de Carlos Lage, no son, en modo alguno actores independientes ni espontáneos de un drama, sino piezas en el juego geoestratégico mayor que incluye la necesidad de restaurar el capitalismo salvaje en cualquier parte del mundo donde existan alternativas a su dominio, y acabar, a sangre y fuego, con toda expresión de disidencia, rebeldía, o pensamiento crítico. Desde esta perspectiva se entiende la obsesión anticubana de esta cofradía sangrienta, hoy al frente de los destinos del gobierno norteamericano, y por tanto, de buena parte del planeta.
En efecto: Cuba es un inmenso peligro ideológico para los conductores de la política norteamericana actual, para ese clan de doctrinarios neoconservadores cegados por ciertas lecturas de “La República”, de Platón, a través del prisma maquiavélico de Leo Strauss, denodado propagandista del sionismo mundial. También para las legiones de esos soldaditos culturales de plomo, como los ya mencionados, a los que se paga por cacarear el libreto democrático y libertario de turno. Todo lo que justifica el rencor perverso contra la Revolución cubana, la avalancha de mentiras bajo la cual se intenta sepultarla, fue resumido por el cubanólogo de la neopandilla, Mark Falcoff, el 13 de enero del 2003, durante una conferencia ofrecida en el Shangrilá de los tanques pensantes del Imperio, en el American Enterprise Institute, con el elocuente título de “Cuba’s Future and Our”:
“En primer lugar, el culto a la Revolución subsiste en América,… y Cuba es el único país que lleva adelante el ideal de las transformaciones sociales, hasta las últimas consecuencias… En segundo lugar, representa la expresión última del antiamericanismo en América Latina, y en buen aparte del mundo. Mientras muchos se resienten de nuestro poder, nuestra riqueza, nuestra autoconfianza y creatividad, sólo Cuba, la pequeña Cuba, situada a 90 millas de nuestras costas, y que antes fuese un virtual protectorado norteamericano, está decidida a pagar el precio completo pos su posición… En tercer lugar, la Revolución cubana representa el antiparadigma de la actual búsqueda latinoamericana de democracia y mercado libre… En resumen, desde el punto de vista de la política, la ideología y la cultura, Cuba es mucho más importante de lo que debería ser, teniendo en cuenta su pequeña población o su producto interno bruto. Representa hoy la bandera bajo la cual pueden reunirse todos los izquierdistas anti-norteamericanos y las tendencias utópicas (del mundo).”
La suerte está echada. Cuba, realmente, no encaja en el orden mundial de la nueva Roma, no se doblegará jamás antes sus exigencias, y ella lo sabe, y lo saben también funcionarios como el Sr Falcoff . Los neoconservadores, destacamento de choque del complejo militar- industrial y las transnacionales, al que sirven estos amanuenses quejumbrosos con el mismo celo conque George Orwell cumplía sus deberes como gendarme de Su Majestad Británica en Birmania, o Kippling, bardo canalla, cantaba las grandezas de un Imperio Británico asesino de pueblos, suelen conceder cierta importancia a lo que califican como “batallas culturales”, mostrando un respeto inconsciente hacia la significación de las ideas. Extraño fenómeno este, quizás un atavismo no suficientemente superado de la izquierda de donde provienen, y de donde desertaron en sus inicios, difícil de conjugar con el frío cálculo de las ganancias, la burda materialización de la vida, y el egoísmo hiperbólico, sobre los que descansa el sistema capitalista que defienden.
Idealistas por sus declaraciones, como ángeles etéreos que atraviesan el empíreo siempre con frases edificantes a flor de labio, y vulgares cajas contadoras vivientes, a la hora de aceptar las tareas de desinfección en las cloacas romanas, estamos en presencia de los mismos defensores de la libertad intelectual, el libre acceso a la información, la libertad de expresión y el libre flujo de ideas, que jamás se han pronunciado contra los efectos terribles del bloqueo norteamericano contra las bibliotecas, la cultura y la educación en Cuba, a pesar de que un documentado informe publicado por dos investigadoras de la Biblioteca Nacional de Cuba, tras investigar el período comprendido entre el 2001 y el 2005, es sencillamente demoledor e inobjetable. Lejos de eso han alquilado testaferros lituanos y estonios, como es de suponer, profundos conocedores de la realidad cubana, con la promesa de dádivas y migajas que en rigor, ofertan las embajadas norteamericanas por medio mundo, para que presenten un apresurado y torpe proyecto de resolución contra Cuba en el próximo congreso de bibliotecarios, a celebrarse en Seúl, Corea del Sur.
Entramos en el campo de la vergüenza, de la moral, de la ética, de las bibliotecas como frontera de la Patria, como espacio agredido por mercachifles y mercenarios al servicio de la superpotencia en su intento fallido, durante 47 años, de asfixiar la cultura, la vida y el futuro del pueblo cubano. Entramos en una porfía silenciosa por la verdad, pero ya no estamos solos. Vuelven los libros a ser parapetos, como vio hacer Carpentier en la Ciudad Universitaria de Madrid, cuando las hordas fascistas que habían borrado del mapa a Guernica y asesinado a García Lorca, “el más inerme de los hombres” intentaban justificar su crimen diciendo que defendían la cultura occidental, de la misma manera que hoy Colas, Codrescu y Kent atacan a Cuba y callan ante los desmanes del gobierno de los Estados Unidos, el mismo que quemó la Biblioteca Nacional de Irak, arrasó su Museo Nacional, saqueó sitios arqueológicos y organiza escuadrones de la muerte que asesinan por las noches, con un democrático disparo en la cabeza, remake de los métodos de Negroponte en Centroamérica, a científicos, maestros, investigadores, periodistas, escritores y artistas irakíes.
¿Alguien podría dudar que estos siniestros ángeles exterminadores tienen preparados los planes y las listas, y sueñan con hacer lo mismo con los intelectuales revolucionarios cubanos, con los artistas y creadores que han optado por acompañar a su pueblo, hasta las últimas consecuencias, cuando llegue, después del desembarco de los marines, la transición soñada? Para eso trabaja, en el frente cultural, esta Entente cordial de anticomunistas, de desclasados, de mentirosos patológicos.
Pero Cuba no está sola, ni está dividida, ni es ignorante, ni puede ser confundida, y los espera, como la Asturia minera y combatiente esperó con la frente alta el avance de la avalancha oscura del franquismo, como dijo el poeta, desafiante de cara a la “lívida muerte, cobarde”, retándola a dar “su salto último”, pues allí, “sola, en mitad de la Tierra, Asturias está guardándote”.
Para los que afilan en las sombras los cuchillos, y acumulan arsenales suponiéndonos desarmados y débiles; para los que prestan al amo su saber y su nombre, para volvernos a encadenar; para los que han sido destinados a un frente, como este de las ideas, que creyeron fácil y bueno para la holganza y el enriquecimiento, sin exponerse al sol y sin sudor; para todos los que atacan a Cuba por dinero, sin saber(¿cómo podrían saberlo?) que Céspedes murió pelando sólo, sin rendirse, ante una tropa española de elite; para quienes jamás han oído mencionar a Peralejo o Mal Tiempo, a Montecristi o Dos Ríos, o habiéndolos oído mencionar lo han olvidado, dedico estas décimas que recogió para la Historia el humilde mambí negro José Isabel Herrera, Mangoché, incorporado a la lucha por la Patria desde los quince años:
“Cuando Cuba haya ganadoY gocemos de LibertadDónde la cara pondráEl cubano presentadoLe llamaremos malvadoQue a su Patria abandonó,Al enemigo temióDespreciando su bandera, Yo daré dos mil carreras,Pero presentado ¡NO!”
Allá en lo profundo, ante el espejo, junto al silencio de la almohada

domingo, junho 04, 2006

Boa a iniciativa do Governo Aecio Neves, mas... espero que coloquem bibliotecarios para gerenciar essas bibliotecas....
Minas inicia projeto para implantar 103 bibliotecas no Estado

Folha Online

Um programa lançado quarta-feira (24) pelo governo de Minas prevê a implantação de bibliotecas públicas em 103 municípios do Estado. Batizado de Construindo uma Minas Leitora, o projeto pretende zerar o número de municípios sem bibliotecas.As unidades deverão ficar em áreas centrais da cidade. Elas funcionarão por um período mínimo de seis horas durante a semana e de quatro horas aos sábados.De acordo com o governador Aécio Neves (PSDB), o programa deverá ser totalmente implementado no segundo semestre deste ano."Este não é um projeto apenas do Estado, mas uma parceria muito importante com as prefeituras. Cada município beneficiado ficará responsável pela cessão de um espaço físico adequado e pela contratação de pessoal para sua manutenção", disse.De acordo com informações do governo de Minas, foram investidos R$ 3,4 milhões no projeto, com recursos do Tesouro do Estado."Em parceria com os prefeitos de 103 municípios, nós estamos doando um acervo de 1.000 livros, um televisor de 29 polegadas, um DVD, um computador com impressora, enfim, um acervo que será o núcleo das bibliotecas que, em torno dele, crescerão ainda mais", afirmou o governador, conforme informações do governo estadual.

domingo, maio 28, 2006

Página virada?

Berilo Vargas

Deu na revista de domingo do “New York Times”. O livro, como objeto, começou a perder o que se poderia chamar de sua corporalidade — e seu lugar na prateleira dos utensílios do espírito. Fóssil de estágios pretéritos da nossa civilização, estaria condenado pela marcha da História a dissolver-se nas telas de uma gigantesca e abstrata biblioteca universal, já em frenético processo de construção por mecanismos de busca como Google, Yahoo, Microsoft e outras entidades fantasmagóricas que tecem e controlam a www.
Pode ser que a época do livro esteja, de fato, chegando ao fim. Se é assim, para onde irá o hábito da leitura? Como criar vínculos sentimentais com textos cuja materialidade se resume a sombras pontilhadas numa tela fria? Já tentaram ler o “Dom Casmurro” online, por gosto e não por dever de ofício? Impossível deixar-se levar por muito tempo no mundo sem fronteiras da Internet pelo passo miúdo da prosa machadiana.
Tempos atrás um livro debaixo do braço era parte da bagagem do universitário. Professores repetiam uma frase de efeito disfarçada de conselho: “Não se absorve a sabedoria pelo sovaco”. Enganavam-se. Impossível apaixonar-se por um autor, qualquer autor, ou por um livro, qualquer livro, sem carregá-lo debaixo do braço. Lemos com os olhos, com a mente — e com as axilas. E faz sentido: não são os livros nossas muletas mentais?
\nVeja-se o caso de “Os Sertões”. Dava quase tanto prazer carregar de um lado para outro a volumosa obra-prima de Euclides, devidamente fechada, deixá-la na mesa ao alcance da mão, pegá-la de volta para abri-la e fechá-la sem motivo aparente, pronunciar em silêncio o nome sagrado do autor e o título consagrado do livro, quanto sentar-se para ler mais uma vez que o sertanejo não tem o raquitismo exaustivo dos mestiços neurastênicos do litoral, e descobrir outras novidades. O amor à literatura não terá por base a leitura como experiência tátil, manual, axilar? \nO texto literário online tem o grave defeito de ser arredio ao tato e aos outros sentidos. Não se pode pegá-lo, segurá-lo, apalpar-lhe a pessoa física, aspirar-lhe o cheiro de papel velho ou de papel novo que, em muitos casos, dá uma dimensão inesperada ao conteúdo, e fica para sempre associado a uma história, a uma emoção que nos vem subitamente, ao dobrarmos a esquina de uma página, com a surpresa de um ritmo, de uma palavra, de uma imagem coruscante. \nA busca do prazer estético requer do leitor base sólida, na cabeça e nas mãos. Escrever bem, e ler na mesma altura, é atividade sofregamente artesanal, como abotoar uma blusa ou desembrulhar um bombom. \nComo baixar Proust das prateleiras do ciberespaço e torná-lo apetecível a quem nunca leu um parágrafo seu? Quem teria testa para encarar os sete volumes de “Em busca do tempo perdido” na frigidez mineral de uma tela? Como quebrar a arrogância do “Ulisses” joyciano sem erguer o peso de suas mil páginas? Será a conversão do livro em entidade virtual o fim da leitura por esporte? \nNo futuro, ninguém sabe. Mas por ora é negócio desligar nossas bibliotecas virtuais e sair de casa com um livrinho, digamos, do Mário Quintana, para tirá-lo do bolso no metrô e ler numa página aberta ao acaso, só com a energia dos dedos, que “todos esses que aí estão, atravancando meu caminho, eles passarão, eu passarinho!” \n\n",1]
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Veja-se o caso de “Os Sertões”. Dava quase tanto prazer carregar de um lado para outro a volumosa obra-prima de Euclides, devidamente fechada, deixá-la na mesa ao alcance da mão, pegá-la de volta para abri-la e fechá-la sem motivo aparente, pronunciar em silêncio o nome sagrado do autor e o título consagrado do livro, quanto sentar-se para ler mais uma vez que o sertanejo não tem o raquitismo exaustivo dos mestiços neurastênicos do litoral, e descobrir outras novidades. O amor à literatura não terá por base a leitura como experiência tátil, manual, axilar?
O texto literário online tem o grave defeito de ser arredio ao tato e aos outros sentidos. Não se pode pegá-lo, segurá-lo, apalpar-lhe a pessoa física, aspirar-lhe o cheiro de papel velho ou de papel novo que, em muitos casos, dá uma dimensão inesperada ao conteúdo, e fica para sempre associado a uma história, a uma emoção que nos vem subitamente, ao dobrarmos a esquina de uma página, com a surpresa de um ritmo, de uma palavra, de uma imagem coruscante.
A busca do prazer estético requer do leitor base sólida, na cabeça e nas mãos. Escrever bem, e ler na mesma altura, é atividade sofregamente artesanal, como abotoar uma blusa ou desembrulhar um bombom.
Como baixar Proust das prateleiras do ciberespaço e torná-lo apetecível a quem nunca leu um parágrafo seu? Quem teria testa para encarar os sete volumes de “Em busca do tempo perdido” na frigidez mineral de uma tela? Como quebrar a arrogância do “Ulisses” joyciano sem erguer o peso de suas mil páginas? Será a conversão do livro em entidade virtual o fim da leitura por esporte?
No futuro, ninguém sabe. Mas por ora é negócio desligar nossas bibliotecas virtuais e sair de casa com um livrinho, digamos, do Mário Quintana, para tirá-lo do bolso no metrô e ler numa página aberta ao acaso, só com a energia dos dedos, que “todos esses que aí estão, atravancando meu caminho, eles passarão, eu passarinho!”
Biblioclastia .

Miguel Conde

André Bazin via na arte um esforço do homem para escapar ao tempo e, portanto, à morte. Como sabemos, porém, não há obras eternas criadas pelo ser humano. Todas estão sujeitas às mesmas circunstâncias e acasos que determinam nosso destino. Ainda que nos permitam transformar o transitório em duradouro, livros — como quadros, esculturas e fotografias — são perecíveis. Nenhuma obra, por mais transcendental que se pretenda, pode prescindir do objeto, mundano e perecível, onde será registrada. Mesmo os tratados de metafísica não existiriam sem o papel (ou, hoje em dia, sem um computador). Sempre estarão, portanto, sujeitos à destruição.
A decomposição, os acidentes e os desastres naturais arrasaram inúmeros textos ao longo da História. O aprimoramento das técnicas de conservação e armazenagem previne, muitas vezes, os estragos decorrentes destes fatores involuntários. Mas adianta pouco contra outra grande causa (talvez a principal) da destruição de livros: a ação deliberada do homem.
O recém-lançado “História universal da destruição dos livros” (Ediouro), do venezuelano Fernando Báez, é uma extensa compilação de casos de destruição de livros, da antiga Mesopotâmia ao Iraque de hoje em dia. Especialista na história de bibliotecas, Báez fala de enchentes, terremotos, naufrágios e incêndios acidentais, mas a destruição voluntária de livros é seu assunto principal. “O livro não é destruído como objeto físico, e sim como vínculo da memória”, escreve. “Um livro é destruído com a intenção de aniquilar a memória que encerra, isto é, o patrimônio de idéias de uma cultura inteira”.
Fernando Baez



Autor del best seller mundial "Historia universal de la destrucción de libros" (Destino, España, 2004) (Debate, México, 2004) (Debate, Venezuela, 2004) (Sudamericana, Argentina, 2005) (Ediouro, Brasil, 2006)
"Impresionante. El mejor libro escrito sobre este tema" Noam Chomsky "Una obra magistral y aterradora" Alberto Manguel, El País "El hombre es un lobo para el libro. Esa es la impresión que se tiene tras la lectura del concienzudo estudio que acaba de publicar el venezolano Fernando Báez". Xavi Ayén, de La Vanguardia "Libro saturado de datos, de saber y de interrogantes, Historia universal de la destrucción de los libros es un texto magnífico y claro, que nos deja con sed de más y con el terrible y pavoroso temblor que produce ver (constatar) la barbarie humana". Luis Antonio de Villena, El Cultural, El Mundo "Una verdadera joya literaria sin precedentes" Iker Jiménez, Cadena Ser "Es una de las crónicas más completas sobre la violencia y el horror de un ser humano ocupado en borrar y abolir su memoria, tratándose de un macabro ejercicio purificador que se mece en el péndulo de la creación y la destrucción" Pablo Gámez, Radio Holanda "Es una obra monumental" Francisco Solano, Educación y Bibliotecas "El testimonio de Báez es el diagnóstico más preciso y riguroso que experto alguno haya producido, a partir de la reconstrucción y evaluación detallada de las acciones destructivas en Irak con consecuencias impredecibles al patrimonio cultural de la humanidad" José Antonio Rivas Leone, El Nacional Otras referencias: Javier Ors, de La Razón, advierte que se trata de un escritor cuya originalidad logra envolver al lector. En el Diario ABC, Sergi Doria no escatima elogios y califica a Báez como ensayista excepcional. El novelista catalán Robert Saladrigas afirma que con Fernando Báez nace un gran escritor hispanoamericano. Y ahora aparece la primera novela del autor: El traductor de Cambridge" (Editorial Lengua de Trapo, Madrid, 2005). Abrir el enlace: http://www.lenguadetrapo.com/00097-NB-ficha.html


sábado, maio 20, 2006

Alexandria: O futuro dos livros na rede

The New York Times


Kevin Kelly

Em diversos prédios de escritórios de todo o mundo, centenas de funcionário pagos pela hora se curvam sobre scanners e transportam livros empoeirados para avançadas cabines copiadoras. Eles estão reunindo a biblioteca universal página por página.
Leia abaixo o texto
O sonho é antigo: ter todo o conhecimento, passado e presente, em um único lugar. Todos os livros, todos os documentos, todos os trabalhos conceituais, em todas as línguas. É uma esperança familiar, em parte por que há muito tempo nós construímos uma biblioteca similar por um breve período.
A grande biblioteca de Alexandria, construída por volta de 300 a.C., foi criada para manter todos os pergaminhos em circulação no mundo conhecido. Em dado momento a biblioteca chegou a ter cerca de meio milhão de pergaminhos, que se estima serem aproximadamente de 30% a 70% dos livros existentes na época.
Mas mesmo antes desta grande biblioteca ser perdida, o momento em que todo o conhecimento poderia ser mantido em um único prédio havia passado. Desde então, a contínua expansão das informações sobrepujou nossa capacidade de armazená-la.
Até agora. Quando o Google anunciou em dezembro de 2004 que iria digitalizar os livros das cinco maiores bibliotecas de pesquisa para tornar seus conteúdos disponíveis para busca, a promessa de uma biblioteca universal foi ressuscitada. Na verdade, o levante explosivo da internet, indo do nada ao tudo em uma década, nos encorajou a acreditar novamente no impossível. Será que a há muito anunciada biblioteca de todo o conhecimento está realmente ao nosso alcance?
Os livros digitalizados não faziam muito sentido até recentemente, quando mecanismos de busca como Google, Yahoo, Ask e MSN surgiram. Quando milhões de livros tiverem sido digitalizados e seus textos forem disponibilizados em uma única base de dados, a tecnologia de busca nos irá possibilitar localizar e ler qualquer livro que já tenha sido escrito.
Esta é uma biblioteca muito grande. Mas você será capaz de alcançar dentro dela através de quase todos os aparelhos que tenham uma tela. Dos dias das tábulas de barro sumérias até agora, os humanos “publicaram” pelo menos 32 milhões de livros, 750 milhões de artigos e ensaios, 25 milhões de músicas, 500 milhões de imagens, 500 milhões de filmes, 3 milhões de vídeos, programas de tevê e curtas metragem e 100 bilhões de sites públicos na internet.
Todo este material é atualmente mantido em todas as bibliotecas e os arquivos do mundo. Quando estiver completamente digitalizado, todo ele pode ser comprimido (nos índices tecnológicos atuais) a discos rígidos de 50 petabytes. Com a tecnologia futura, tudo poderá ser disponibilizado em um iPod.
Por causa das questões de direitos autorais, ou copyright, e do fato físico da necessidade de virar as páginas, a digitalização dos livros tem engatinhado. No máximo, um livro em cada vinte passou do analógico para o digital. Até o momento, a livraria universal é uma livraria sem muitos livros.
Mas isso está mudando rapidamente. As corporações e bibliotecas de todo o mundo agora digitalizam milhões de livros por ano. A Amazon fez isso com milhares de livros contemporâneos. No coração do Vale do Silício, a Universidade de Stanford (uma das cinco biblioteca que colaboram com Google) está usando, na digitalização de sua coleção de oito milhões de livros, um robô da companhia suíça 4DigitalBooks.
Esta máquina, do tamanho de uma pequena caminhonete, vira as páginas de cada livro automaticamente conforme as copia através do scanner, em um índice médio de mil páginas por hora. Um operador humano coloca um livro em uma plataforma lisa e então prepara os dedos do robô para que virem as páginas – delicadamente o suficiente para que lide com volumes raros – sob os olhos de scanner das câmeras digitais.
Bill McCoy, o gerente geral dos negócios de e-publishing (publicação eletrônica) da Adobe afirma, “Alguns de nós tem centenas de livros em casa, podemos andar até uma enorme livraria e podemos pedir à Amazon que entregue no dia seguinte. O efeito mais dramático da biblioteca digital não se dará em nós, os que têm acesso aos livros, mas nos bilhões de pessoas em todo o mundo que são mal servidas pelas impressões em papel”.
São essas pessoas – estudantes de Mali, cientistas do Cazaquistão, idosos do Peru – que terão suas vidas transformadas quando a mais simples versão da biblioteca universal estiver a seu alcance.
Transformar letras impressas em pontos eletrônicos que possam ser lidos em uma tela é simplesmente o primeiro passo essencial. A mágica real acontecera no segundo ato, quando cada palavra em cada livro for conectada, agrupada, citada, extraída, desenvolvida, analisada, anotada, misturada, reunida novamente e entrelaçada mais profundamente na cultura do que jamais foi. No novo mundo dos livros, cada pedaço informa o outro, cada página lê todas as outras páginas.
Nos últimos anos, centenas e centenas de entusiastas amadores escreveram e cruzaram referências em uma enciclopédia completamente on-line chamada Wikipedia. Protegidos por este sucesso, muitos nerds acreditam que um bilhão de leitores juntos podem, com confiança, tecer as páginas de livros antigos, um hyperlink por vez.
Aqueles com paixão por um assunto em especial, um autor obscuro ou um livro irão, com o tempo, reunir as partes importantes. Multiplique este simples ato generoso por milhões de leitores e a biblioteca universal pode ser integrada por completo, por fãs para fãs.
Os mecanismos de busca estão transformando nossa cultura porque ornamentam o poder dos relacionamentos, que no fundo é o que são os links. Há cerca de 100 bilhões de páginas na internet e cada uma, em média, têm 10 links. Isso é um trilhão de conexões eletrizantes fluindo através da web.
Esta confusão de relacionamento é precisamente o que dá imensa força à internet. O mundo estático do conhecimento de um livro está para ser transformado pela mesma elevação de relacionamentos, conforme cada página de um livro descubra outras páginas e outros livros.
Quando os livros estiverem digitalizados, ler se tornará uma atividade em comunidade. Os marcadores de livros poderão ser compartilhados pelos leitores. As anotações nas margens poderão ser transmitidas. As bibliografias trocadas. Você poderá receber um alerta de que seu amigo Carl fez uma anotação em um de seus livros favoritos. Um momento depois, os links dele serão seus. De forma curiosa, a biblioteca universal se tornou um texto muito, muito grande: o único livro do mundo.
Os 15% dos 32 milhões de livros catalogados que estão no domínio público estarão disponíveis para que qualquer um empreste, imite, publique ou copie no atacado. Quase todo o esforço de digitalização das biblioteca americanas é direcionado a estes 15%.
Aproximadamente 10% de todos os livros atualmente impressos serão digitalizados logo. A Amazon tem pelo menos quatro milhões de livros, o que inclui edições múltiplas do mesmo título. Recentemente, diversas grandes editoras americanas se declararam ávidas por disponibilizar seus livros na esfera digital. Muitos deles estão trabalhando com o Google em um programa de parceria no qual a companhia digitaliza os livros e disponibiliza páginas de amostra (controladas pela editora).
Porém, o maior problema para as grandes editoras é que não têm certeza do que realmente possuem. Se você quiser se divertir escolha um livro fora de linha e tente determinar quem é o dono do seu copyright. Não é fácil. Não existe uma lista dos trabalhos registrados. A Biblioteca do Congresso não tem um catálogo. A editora não tem uma exaustiva lista, nem mesmo de suas próprias impressões (apesar de afirmarem que estão fazendo uma).
Quanto mais velho e obscuro, menor a chance de uma editora ser capaz de dizer (quer dizer, se a editora ainda existir) se os direitos foram revertidos ao autor, se o autor está vivo ou morto, se o copyright foi vendido à outra companhia, se a editora ainda tem estes direitos ou se planeja revivê-lo ou disponibilizá-lo para digitalização.
O que deixa 75% dos textos conhecidos no escuro. O limbo legal em torno de seu status como cópias impede que sejam digitalizados.
Ninguém foi capaz de desatar o nó do domínio dos direitos autorais até 2004, quando o Google criou uma solução inteligente. Além de digitalizar os 15% dos livros de domínio público com suas bibliotecas parceiras e os 10% de livros impressos pelas editoras parceiras, os executivos do Google declararam que eles também irão digitalizar 75% dos livros fora de linha que ninguém mais quer tocar.
Eles irão digitalizar o livro completo, o que permitirá que todo o texto seja incluído nos computadores internos do Google e buscados por qualquer um. Mas a companhia mostrará aos leitores apenas alguns trechos da obra por vez. Os advogados do Google argumentam que os trechos que a companhia propõe são algo como uma citação ou um excerto em uma crítica e por isso qualificam seu “uso legal”.
O plano do Google era digitalizar o texto completo de todos os livros das cinco maiores bibliotecas: os mais de 10 milhões de títulos em Stanford, Harvard, Oxford, Universidade do Michigan e Biblioteca Pública de Nova York. Todos os livros seriam incluídos e ligados, mas cada um apareceria nos resultados das buscas de forma diferente.
Para livros sem direitos autorais, o Google mostrará o conteúdo completo, página por página. Para os livros impressos, o Google deixará a cargo das editoras a decisão de quais partes dos livros serão mostradas.
Para os órfãos de copyright, o Google mostrará apenas trechos e qualquer pessoa capaz de estabelecer o proprietário dos direitos poderá pedir sua remoção por qualquer motivo.
Para muitos autores, essa campanha de retirada foi a salvação. Ainda que poucos autores de best sellers temam a pirataria, todos temem ainda mais a obscuridade. Permitir que suas palavras sejam descobertas nas mesma caixa de buscas universal que todas as coisas do mundo foi uma boa notícia para os autores e para a indústria, que precisava dela.
Alguns autores e muitas editoras vêem mais perigos do que genialidade nos planos do Google. Dois pontos os escandalizam: a possibilidade de cópia virtual do livro que for disponibilizado e a suposição do Google de que pode digitalizar primeiro e perguntar depois.
Quando as negociações falharam no outono passado, a Authors Guild e outras cinco grandes editoras processaram o Google. Seu argumento era simples: por que o Google não deveria dividir seus lucros de publicidade (se os tiver) com os proprietários dos direitos autorais? E por que o Google não deveria ter que pedir permissão do proprietário legal dos direitos autorais antes de digitalizar o livro?
O embate legal promete ser longo. Jane Friedman, CEO da HarperCollins, que está movendo uma ação contra o Google (enquanto permanece uma editora parceira), declarou, “Eu não espero que esse processo seja resolvido nesta vida”. Ela está certa. As cortes podem debater para sempre enquanto esta questão caminha pelos corredores da justiça.
No final, não irá importar, a tecnologia irá resolver esta descontinuidade primeiro. As fábricas de scanners chinesas, que operam por si mesmas, sem considerar as restrições da propriedade intelectual, continuarão criar scanner para a digitalização de livros. Conforme as tecnologias se tornarem mais rápidas, melhores e mais baratas os fãs podem fazer o que fizeram com a música e simplesmente digitalizar suas próprias bibliotecas.
Logo um livro fora da biblioteca será como um site fora da internet, como um peixe fora d’água. Na verdade, a única forma de os livros reterem sua autoridade esquecida na nossa cultura é ligar seus textos à biblioteca universal.
Na luta entre as convenções dos livros e os protocolos das telas, a tela prevalecerá. Nesta tela, agora visível para um bilhão de pessoas na Terra, a tecnologia de busca irá transformar livros isolados em uma biblioteca universal de todo o conhecimento humano.

(Kevin Kelly é o “dissidente sênior” da revista Wired e autor de “Out of Control: The New Biology of Machines, Social Systems and the Economic World" e outros livros)